Los beneficios de pintar en los niños

Los beneficios de pintar en los niños

Todo el tiempo que un niño no está durmiendo está aprendiendo. Por supuesto, no nos estamos refiriendo exclusivamente a hacer deberes o asistir a clase. Mucho antes de que cualquier niño vaya al colegio o incluso la guardería está absorbiendo conocimientos de manera constante. Para un niño todo es nuevo, todo es fascinante y de todo se puede aprender algo que se desconocía previamente, ya sea mediante juegos, paseos, interacciones con otros niños o adultos o, como en el caso que nos ocupa, mediante la pintura.

Para los niños pintar es una actividad más mediante la cual descubrir el mundo. Es algo innato, y en cuanto descubren que con ese “palo” que tienen entre las manitas pueden hacer colores y formas (que en un principio serán simples rayajos) enseguida se lanzarán a pintar todo lo que tengan a su alcance. A continuación veremos por qué esta actividad es tan beneficiosa para los niños, y los no tan niños.

¿Por qué es beneficioso que los niños pinten?

Es divertido y mejora la autoestima

Ante todo y sobre todo, un niño se ha de divertir, y pintar dibujos es para ellos una actividad entretenida y fascinante. En cuanto cogen los platidecores se olvidan de que existe el resto del universo y se centran en pintar como si no existiera nada más. Pocas cosas hay más entretenidas para ellos y que les permita aprender más que pintar, así que unos materiales básicos de dibujo son fundamentales en cualquier casa con niños. ¡Además son muy baratos!

Y aunque dibujar solo sea muy divertido, dibujar en compañía de otros niños puede hacer que se mejore la autoestima al poder compartir sus dibujos entre ellos. Varios niños dibujando juntos, siempre que no se trate de una competición, puede conseguir que se fomente el compartir —como por ejemplo los rotuladores— y mejorar las relaciones de grupo, pero también si otros niños elogian sus dibujos puede conseguir que se mejore la autoestima en gran medida. Si los adultos —ya sean padres o profesores— comentan lo bien que dibujan los niños el efecto será aún mayor. Esto ayudará a que tengan más confianza en sí mismos y que afronten los retos con mayor seguridad y determinación.

Mejora el aprendizaje

Como hemos mencionado, los niños son auténticas esponjas a la hora de adquirir conocimientos, y una de las mejores maneras que tienen de absorber información es mediante las actividades que les gustan. Pintar permite a los niños aprender más sobre el mundo que les rodea, al principio simplemente identificando colores, después formas y figuras, posteriormente animales, objetos, personas… Partiendo de lo más básico el niño va avanzando en su aprendizaje y aprendiendo conceptos cada vez más abstractos o representando mejor la realidad que les rodea. Al principio será dibujar rayas y colorear dibujos, posteriormente pasarán a realizar sus propias creaciones muy sencillas, que irán creciendo en complejidad a medida que el niño va creciendo y mejorando a su vez. Se irán añadiendo conceptos como profundidad, volumen, simetría, escalado… Todos estos avances permiten al cerebro entender mejor los conceptos pintados y asimismo estos últimos permiten al cerebro “crecer” figuradamente y que le sea más sencillo aprender otros conceptos.

Estimula las habilidades motrices

A todos nos ha pasado de pequeños: nos daban unos plastidecores o unos lápices madera y unos dibujos lineales para que rellenáramos con colores, y menos rellenarlos bien hacíamos de todo. Pero poco a poco la capacidad de manejar los lápices madera iba mejorando con la práctica y cada vez rellenábamos mejor las figuras, saliéndonos de vez en cuando de las líneas hasta que por fin podíamos coger unos rotuladores y pintar cada dibujo a la perfección sin salirnos ni una sola vez. Pintar mejora enormemente las habilidades oculomanuales y por tanto la destreza tanto de los ojos como de la manos. Esto a su vez permite desarrollar las áreas del cerebro destinadas a la precisión, la destreza y en general a las habilidades motoras finas. En la práctica se encuentra la perfección, por lo que cuanto más pinten más se desarrollarán estas habilidades.

Mejora la concentración

Un niño dedicará el 100% de su atención al dibujo mientras esté pintando, por lo que esta actividad resulta de un valor incalculable para todos aquellos niños inquietos o con síndrome de déficit de atención. Permite evitar las distracciones y aumentar el autocontrol para evitar sobreexcitaciones.

Un caso especial: ¿por qué es bueno pintar mandalas?

Vamos a tratar los mandalas aparte puesto que, a diferencia de los típicos dibujos lineales de animales, paisajes o personajes, y otros dibujos para colorear, estimulan áreas del cerebro del niño a las que las pinturas “tradicionales” no consiguen llegar (al menos de manera tan pronunciada). Cabe destacar que, por supuesto, la pintura de mandalas incluye los beneficios anteriormente descritos y que son comunes a cualquier tipo de dibujo.

Sin embargo un mandala permite estimular asimismo la creatividad abstracta de los niños gracias a sus formas geométricas, que no se pueden asociar a nada concreto del mundo “real”. Permite también que los niños mejoren su creatividad permitiéndoles agrupar las diversas formas asignándoles un color similar o todo lo contrario, diferenciando cada forma similar con un color distinto para poder distinguirlas mejor entre sí. De cualquier manera ayudan a la comprensión de estas formas abstractas y por ende se encargan de afianzar conceptos también abstractos. Permiten por tanto:

  • Desarrollar la creatividad.
  • Aumentar la imaginación.
  • Estimular el desarrollo de un sentido estético propio.
  • Introducir conceptos abstractos geométricos (círculos, cuadrados, triángulos, elipses…).
  • Descubrir nuevo vocabulario asociado a estos conceptos.
  • Reducir el estrés y calmar el nerviosismo.

La pintura y los adultos

Aunque pintar es especialmente beneficioso para los niños, puesto que están en una edad en la que les permite aprender y ayudar a su desarrollo físico, psíquico y social, no es menos cierto que gran parte de estos beneficios también son aplicables a los adultos. Todas las aplicaciones físicas (mejora de la motricidad, de la precisión, agilidad manual…) y gran parte de las mentales (alivio del estrés, relajación, diversión) son igualmente aplicables a adultos. Las terapias de pintura se encuentran siempre presentes en los tratamientos contra el Alzheimer y es que los beneficios de pintar se encuentran disponibles para todas las edades.

Sin embargo, a nosotros como padres nos aporta un grado más de beneficio: nos permite compartir el tiempo con nuestro hijo, de ver cómo se desarrolla y se divierte, nos ayuda a crecer como familia y a disfrutar de una actividad beneficiosa para todos. Si no te has puesto nunca a pintar con tu hijo prueba a hacerlo: te aseguramos que por unos momentos volverás a sentirte como un niño y tendrás unos instantes de comunión con tu hijo en los que seréis simplemente “colegas de rotuladores“.