¿Por qué debería dejar que mi hijo juegue con plastilina?

La plastilina ha sido siempre una fiel aliada, tanto en el hogar como en la escuela. Es una herramienta atemporal y ampliamente preferida por niños de todas las edades. Este material favorece el aprendizaje, estimula la creatividad y trabaja la motricidad fina. Algunos podemos llegar a pensar que existen otros elementos que sustituyen los beneficios de este compuesto, y por ello nos preguntamos si nuestros hijos deberían jugar con ella. Es por esto que te indicamos las razones por las cuales debes considerarla como algo fundamental para el desarrollo de muchas de las capacidades intelectuales y físicas de tu hijo.

Fomenta el aprendizaje

1. Porque facilita el proceso previo a la lectoescritura.

Este material desarrolla en tu hijo la motricidad fina, puesto que debe utilizar sus manos y falanges hábilmente al recrearse, para obtener formas y texturas que él quiera lograr. De esta manera, se abona el terreno para que, llegado el momento de empezar a escribir, pueda sujetar correctamente el lápiz y proceda a trazar líneas para escribir letras y números, y además, pueda concentrarse mientras hace esta tarea.

2. Porque contribuye con el aprendizaje de la Geometría y las Matemáticas.

Una de las grandes ventajas de la plastilina es que permite que tu pequeño construya formas geométricas mientras juega y se divierte. Así, va comprendiendo líneas, proporciones, volúmenes, entre otros conceptos. Adicionalmente explora nuevas figuras, al unir dos o más formas para crear una nueva. También aprende a contar y a clasificar. Al jugar con la Geometría y la Matemática no podrá parar.

3. Porque aprende un poco de Ciencia.

Hazle preguntas cuando juegas con él. Formúlale hipótesis. Por ejemplo, al mezclar dos colores, ¿cuál es el nuevo color que se obtiene? ¿Qué sucederá si añadimos arena a la masa? De esta manera entiende los conceptos de causa y efecto. Es interesante ver cómo cambia el material cuando es manipulado con algunos ingredientes, y esto le hace observar y pensar cómo se sienten y cambian. Nosotros damos por sentado muchas cosas, pero para los pequeños es excitante observar cómo se transforma el material. Aprovecha la oportunidad para presentarle palabras nuevas, tales como textura, arenoso, hinchado, suave, etc.

Potencia el desarrollo de ciertas habilidades

1. Aumenta su capacidad de concentración.

Dado que el niño se esfuerza tanto en lograr su cometido, desarrolla la capacidad para concentrarse en una tarea específica, y además se pone retos a corto y largo plazo. Jugar con plastilina es especialmente beneficioso para niños que sufren de déficit de atención.

2. Coadyuva en la interacción social entre niños.

Cuando se encuentran en la escuela, o jugando en casa, los niños tienden a establecer contactos interpersonales entre ellos, en los cuales intercambian ideas, contrastan objetos, prueban diversas estrategias para obtener resultados, comparan sus logros, entre otros aspectos. Además, aprenden a trabajar en equipo, al ayudarse entre sí, y disfrutan de la compañía de otras personas. La interacción social es así mismo, fundamental para que tu pequeño se sienta competente en varias tareas. Por ejemplo, cuando él afirma “mira, sé aplastar la masa muy fina”.

3. Desarrolla la sensibilidad a los movimientos.

Tu hijo fortalece su sistema propioceptivo, ya que al entrar en contacto con esa masa que puede modelar a su antojo, su cerebro pondrá en práctica la posición y el movimiento de partes de su cuerpo entre sí. Tal vez el aspecto más relevante sea que desarrolla la coordinación entre ojos y manos para amasar, aplastar, cortar, enrollar, dar forma, entre otros movimientos, que le ayudará a pulir su destreza para escribir, dibujar, entre otros propósitos.

4. Fortalece los músculos de la mano.

Una de las propiedades de esta masa es que ayuda a fortalecer los músculos y tendones, logrando que tu pequeño esté preparado para manipular lápices, pinceles y tijeras más adelante, cuando inicie ciertas tareas escolares.

Beneficios a nivel psicológico

1. Genera un efecto tranquilizante.

Si tu pequeño sufre de estrés, o se encuentra nervioso, el manipular este material le generará alivio. Hasta para nosotros los adultos es recomendable. Tan solo piensa en algunos instrumentos como pelotas anti-estrés o cualquier otro artefacto que ayude a disminuir la tensión.

2. Ayuda a experimentar con libertad.

Puesto que este es un material seguro de manipular, el niño no tendrá miedo de dañarla, así que manejará este compuesto con toda confianza. El material facilita que el niño pueda hacer lo que quiera e imaginar infinidad de mundos. Por ejemplo, cuántas madres no hemos jugado con nuestros hijos y hemos modelado fruterías, parques, y hasta adornos para el árbol de Navidad.

Trabaja la expresión creativa

1. Nutre la creatividad.

El infante, al entrar en contacto con este blando y colorido material, puede pretender ser un escultor. Generalmente el niño espera reproducir los muñecos y personajes que están de moda y se esmera para obtener el mejor resultado. Con esta masa aprende los colores, experimenta con la mezcla de tonos y crea piezas que le demandan un gran nivel de concentración para el logro de una meta. A este respecto, es importante que tu pequeño cuente con tu apoyo y aprobación. Es vital que lo felicites cuando culmine sus obras. Así mismo, es preciso que lo animes para que realice creaciones más elaboradas.

2. Potencia experiencias sensoriales.

El niño no debe únicamente limitarse a recrearse en forma clásica con este material. Por sí solo ofrece grandes beneficios, sin embargo, se puede potenciar su uso combinándolo con otros elementos, tales como piedritas, cajitas, hojas de plantas y árboles, botones, conchas de mar, entre otras cosas para expandir toda su experiencia multi-sensorial. De esta manera, tu pequeño se compenetra con el mundo a su alrededor en una forma distinta. Esta actividad aumenta su imaginación, ya que experimenta con ideas, satisface su curiosidad, analiza y resuelve problemas. Este tipo de habilidades son cruciales para su éxito escolar.Así que ya ves. Este compuesto no tóxico es imprescindible en la vida de tu pequeño. Usa la plastilina como parte de su proceso de aprendizaje, y verás los resultados positivos que genera esta poderosa herramienta.