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Pegamento

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En esta categoría podemos encontrar diferentes pegamentos y colas en diferentes formatos: Pegamento en barra, cola blanca, multi-tack, de contacto, masilla adhesiva, pegamento universal, cola lápiz, adhesivo en cinta, adhesivo Loctite, gel, instantáneo, de precisión, para tejidos, para goma EVA, adhesivo en spray y pistola termoadhesiva. 

Pegamento: lo que no debe faltar

Cuando se trata del hogar o la oficina la herramienta que jamás debe faltar es el pegamento. Se utiliza para adherir un objeto con otro gracias a los componentes de su fórmula, tarea que se realiza prácticamente a diario en cualquier despacho. La viscosidad varía de una fórmula a otra, según la fuerza de la adhesión que se quiera y lo rústico que sean los materiales involucrados en la tarea. De seguro quiere pegar una etiqueta que identifique una carpeta, entonces fácil, aplique un poco de pegamento sobre el adverso de la etiqueta, sin excederse en la cantidad, y luego coloque el anuncio sobre la carpeta haciendo una pequeña presión.

El objetivo del pegamento es que pueda mantener unida dos cosas haciendo posible que sus superficies entren en contacto, pero sin llegar al punto de que se atraviesen o se ensamblen. En el mercado se podrá encontrar una gran variedad de estos, comenzando por diversas fórmulas según la fortaleza que se requiere al momento de efectuar la adhesión y la resistencia que puedan poner los materiales involucrados en la acción. Podremos encontrar pegamentos realizados a base de caucho de origen natural, de variados polímeros, inclusive componentes naturales como lácteos, maíz o las patatas (papas). Los más comunes son los pegamentos llamados cola blanca, que son de uso para el hogar, y que por su fórmula ligera puede ser utilizada por los niños para realizar la tareas escolares. Se aplican generalmente para realizar pegado de papeles, y su efecto es inmediato y duradero.

Antecedentes del pegamento

Se dice que al encontrarse una pequeña evidencia de una gota de alquitrán, con huella de un neandertal, se estaba al frente del primer pegamento que se conozca en la historia. Posteriormente que los primeros pegamentos fabricados por el hombre fueron hechos con material de animal tales como tendones, piel y huesos de animales que proveen colágeno. Según los registros históricos, fue en 1750 cuando se otorgó la primera patente por un pegamento. Esto ocurrió en Gran Bretaña cuando se fabricó un adhesivo a base de componentes de pescado. Fue en el siglo XX cuando se fabricaron los primeros pegamentos sintéticos. En 1912 el químico alemán Fritz Klatte descubrió el PVA (polivinilacetato), y él sería el responsable de crear la primera cola blanca, es decir, ese pegamento blanco que tradicionalmente se usa en las tareas escolares.

Por su parte el químico norteamericano Harry Croover, durante la Segunda Guerra Mundial, hizo experimentos para hallar el pegamento más ideal para las mirillas de los rifles, lo que le permitió descubrir un adhesivo con otro componente a base de cianoacrilato. Este tiene la particularidad de pasar de líquido a sólido de manera más rápida; es por eso que ve que algunos pegamentos al caer sobre la piel se solidifican de forma inmediata.

Tipos de pegamento

Los pegamentos varían según sus componentes. Podremos encontrarlos como adhesivos sintéticos realizados a base de polímeros. De seguro habrá escuchado nombrar a la silicona, pues este es un tipo de pegamento sintético.

En segundo lugar están los pegamentos de origen vegetal, lo que incluye adhesivos hechos de caucho vegetal y hasta almidón de maíz, y finalmente los aquellos de origen animal. Pero hablando en términos industriales y de funcionalidad esta herramienta la podrá conseguir en las siguientes formas:

En primer lugar podrá encontrar los pegamentos húmedos. Estos se aplican por una sola de las partes que se quiere unir. Apenas se aplique y se unan las partes, al secarse el contenido se habrá logrado una fijación segura de los elementos involucrados.

Por otro lado están los sin solventes, los cuales cuentan con el agua como parte de sus componentes para lograr un mejor resultado y menor incomodidad al momento de aplicarlo, ya que los más espesos suelen ser más engorrosos al momento de utilizarlos. Por lo general estos pegamentos sin solventes resultan mejores al ser utilizados sobre materiales porosos.

Los pegamentos de contacto en cambio requieren ser aplicados en las dos parte que se van a unir. Se diferencia del primero que requiere una mayor presión para lograr la adhesión de los materiales y esperar que se evapore para que logre su tare efectivamente. Este tipo de pegamento aunque más engorroso que el anterior, resulta más resistente al final.

Además están los reactivos. La reacción química que hacen al endurecerse junto con los materiales involucrados hace que se diferencien del resto de los pegamentos, lo que también se denomina una reacción física o catalítica. Por lo general están hechos de uno o dos componentes.

Lo más reactivos tienen una acción inmediata a entrar en contacto con el oxígeno, por lo que se recomienda que se aplique inmediatamente para evitar que sus componentes pierdan las propiedades adherentes y en una sola cara que vaya a unirse.

También están los reactivos de dos componentes, los cuales afortunadamente no se afectan fácilmente por el entorno. Se pueden encontrar en polvo o líquido que deben ser mezclados para que tengan la reacción deseada y manipularse dentro de un tiempo prudencial según las indicaciones que traiga.

Lo más recomendable es hacer presión sobre los materiales que se desean unir luego de aplicar el pegamento, y esperar hasta que este haga su efecto para dejar las piezas tranquilas y seguras de que están unidas. De todas maneras, el proceso puede variar de tiempo entre uno pegamento a otro según las condiciones del ambiente.

Por otro lado están los pegamentos de fusión caliente. Estos son vendidos en forma de láminas, polvo, algún granulado, barra o cartucho. Lo particular de este es que requiere unas condiciones extremas de temperatura como son de 110ºC a 220ºC según lo poroso y rudo que sea el material a ser unido.

Por último están los pegamentos autoadhesivos. Estos son utilizados cuando no se necesita que la adhesión dure tan fuerte por largo tiempo. Un ejemplo de este tipo son las cintas adhesivas que traen una de sus caras con un lado con pegamento con las propiedades de unir correctamente dos materiales.

Usos del pegamento

Lo más tradicional es ver un pegamento de barra o húmedo en las oficinas y las casas para realizar el pegado de papeles. Sin embargo la función de este instrumento supera esa visión.

Los distintos estudios a sus componentes, sean vegetales, sintéticos o animales, han permitido que en el mercado haya una gran variedad de pegamentos con aplicaciones diversas.

En las manualidades es casi fijo ver los pegamentos sintéticos, mientras más transparentes en sus componentes mejor, ya que así no afecta la estética del objeto que se esté realizando. Inclusive cuando se trata de un diseño texto puede servir al momento de agregar encajes o detalles que no son posibles de unir con zurcido.

También podremos encontrar pegamentos más fuertes tanto en lo intenso del olor de sus componentes como en su efecto. Conocemos esa pega que es conocida tradicionalmente como pega de zapatero. Esta permite unir partes del calzado que parecen irreconciliables y así poder volver a utilizarlo con todas sus piezas juntas.

De la misma forma podrá encontrar pegamentos cuyos componentes son ideales para la carpintería, haciendo posible diseños de muebles con más detalles según la variedad de gustos de los clientes. Igualmente para la tapicería, e inclusive los más fuertes para uso industrial.

Si eres de los que les gusta leer, pues imagina que hasta existe un pegamento ideal para el empastado de libros. Tal vez podrías improvisar uno o comprarlo ya hecho y recuperar aquellos textos que amas y que están un poco dañados. Busca en nuestro catálogo y de seguro conseguirás el que necesitas.