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Atriles

Los útiles Atriles presentan novedades

 Los atriles son soportes usados para sostener libros, textos, partituras, y más recientemente para dispositivos electrónicos como teléfonos celulares, kindle, tabletas y hasta para computadoras portátiles. Existen muchos materiales, modelos, colores y variedades de atriles, que se ajustan a las necesidades y gustos de cada persona. Solo hace falta hallar el de su preferencia y comenzar a disfrutar de este accesorio de escritorio.

 

Historia de los atriles

 El atril ha sido definido como un soporte hecho en plano inclinado, que sirve para colocar principalmente libros, textos y partituras. Esta definición, que se ha ampliado con el paso del tiempo, se debe al uso que originalmente se le daba al atril. Se tienen referencias físicas de los primeros atriles anteriores al siglo XV, cuando se usaban en las iglesias y basílicas para sostener la biblia y las partituras para los músicos sacros. Durante esa época, se usaban atriles de mesa, atriles de pie y facistoles. Los atriles de mesa, hechos generalmente de madera, eran más pequeños y servían para colocar los libros y partituras. Tal como su nombre lo indica, iban colocados sobre las mesas.

 

Los atriles de pie eran más grandes y contaban con una base que le permitía estarse de pie. En esa época, era común que la zona sobre la que reposaba el libro o las partituras, estuviera representada por las alas abiertas de un águila. Por su parte, los facistoles eran atriles de gran tamaño, que contaba con cuatro caras, y giraba sobre un pie elevado. Sobre los facistoles normalmente se colocaban los libros de cantos religiosos. Era común que estos atriles tuvieran inscripciones sagradas en el frente, algún escudo e inclusive la figura de algún animal como el águila. 

Se dice que el uso del atril se incluyó a las ceremonias religiosas a finales del siglo XIV, pues antes de esa fecha, la biblia, partituras y demás documentos se colocaban sobre una almohadilla que, a su vez, reposaba sobre una mesa, o la sostenían los monaguillos durante el oficio de cualquier ceremonia eclesiástica. La historia sostiene que los atriles se hacían de madera de nogal, cuyo uso estaba prácticamente reservado para la nobleza y la iglesia. Debido a las características de este tipo de madera en particular, no era extraño encontrar atriles muy bien tallados, con impresionantes detalles en letras y figuras, pues el nogal es una madera que carece de nudos, lo que la hace perfecta para trabajarla con ebanistería. 

También existían atriles hechos en otras maderas, como el pino, y se han encontrado algunos ejemplares hechos de metal, e inclusive algunas raras excepciones hechas en piedra maciza.

Es importante destacar que debido a la solemnidad con la que eran tratados los atriles y las actividades eclesiásticas en las que normalmente eran usados, muchos de ellos fueron recubiertos con capa de oro o decorados con figuras enchapadas de oro, agregándole mayor majestuosidad a las ceremonias religiosas. Evidentemente, la elaboración de los atriles era una tarea manual. Se hacía el tallado del atril y de sus detalles, desarrollando de esa manera un arte en la fabricación de los mismos, que se ha extendido a lo largo del tiempo.

Tipos de atriles

 En la actualidad existen tantos materiales, colores y modelos de atriles, que sería bastante difícil hacer una definición estricta de los tipos de atriles que existen. Sin embargo, trataremos aquí de hacer una distinción basados en el uso de los atriles, o al menos en los tipos de atriles que se han diferenciado desde hace mucho tiempo.

Atriles de suelo o atriles de pie: reciben este nombre precisamente porque cuentan con un pie o base que le permite estar erguido, y casi siempre cubre a la persona que está detrás. Este tipo de atril suele contar con un espacio, en la parte superior, para que la persona que lo usa pueda colocar allí algunos apuntes, libreta de notas o una computadora portátil.

Este tipo son muy comunes en las iglesias protestantes actuales, así como en charlas y conferencias, al permitir que solo se vea la persona que lo usa desde el pecho hacia arriba. Ayuda a que la atención de los demás se centre principalmente en el rostro del ponente.

Atriles de mesa o sobre mesa: se trata de atriles más pequeños, que se sostienen de pie por el ancho de la base o por un caballete ubicado en la parte trasera, que le otorga estabilidad. Este tipo de atril es considerado un excelente artículo de oficina, debido a que permite la colocación de libros, una computadora portátil, un conjunto de apuntes o tableta, dejando las manos libres para otras actividades. Es una herramienta ideal para colocar libros o documentos de los que hay que sacar apuntes o ideas, pues mientras está dispuesto sobre el atril, una o varias personas pueden acceder a la información sin manipular el objeto que esté colocado en el atril, otorgando mayor comodidad.

 Atriles armables: estos atriles son altamente funcionales, y especialmente dirigidos a quienes deben dictar charlas o conferencias en distintos puntos, pues está compuesto por módulos que se superponen e instalan, dependiendo de la cantidad de espacio disponible. Estos atriles pueden hacerse más altos o más pequeños, solo con la inclusión o retiro de uno de los módulos.

 

Mucha variedad

En la actualidad, la variedad de atriles existente en el mercado permiten innovaciones que van desde los materiales más impresionantes y perdurables, hasta excéntricos diseños. El material por excelencia que se usaba para la construcción de atriles era la madera, y varios siglos después sigue siendo uno de los grandes favoritos. La madera resulta un material muy versátil, fresco, cómodo y económico, que le hace ser la opción favorita a la hora de fabricar un atril de pie. Sin embargo, el vidrio, el acrílico y el metal no dejan de ser opciones interesantes, que aportan sentido de innovación a los atriles de salas de conferencias, iglesias y centros educativos alrededor del mundo.

 En cuanto a los atriles de mesa, los materiales se han adaptado a las necesidades de ligereza y ahorro de espacio que tienen las personas en sus lugares de trabajo. Además de ello, se ha tomado en cuenta el factor tecnológico, experimentando con materiales que permitan concretar en un atril, toda una excelente herramienta de trabajo, que tenga iluminación incorporara, e inclusive puertos de carga USB. Aunque no lo crea, estos atriles ya se encuentran en el mercado. Y cada día se construyen en materiales más sofisticados, elegantes, higiénicos y llamativos.

 

Novedades en Atriles

El mercado también dispone de atriles en semicuero, metálicos, con brazos giratorios, hechos de materiales antiresbalantes, de material acrílico, sobrios, de colores llamativos, personalizados para usted o su empresa. Los atriles de metacrilato son especialmente buscados, debido a que son altamente duraderos, higiénicos, antiresbalantes y pueden ser personalizados, pero no es la única opción disponible para usted. El uso de esta herramienta no se limita solo a conferencias, charlas e iglesias, sino que se ha convertido en un elemento imprescindible en cada vez más oficinas y empresas alrededor del mundo. Atriles plásticos con cobertura de semicuero, atriles de material antiresbalante, atriles metálicos o de vidrio, con brazo giratorio, ajustables, lo importante es que usted dar con el producto que mejor se adapte a sus necesidades y a la de su equipo, y aquí puede encontrarlo.